30 de julio 2025

Cecilia Vicuña regresó a Bogotá para presentar “Cartas nunca enviadas y otros papelitos”

La poeta y artista visual chilena volvió a la ciudad donde vivió durante los años de exilio para lanzar el libro, publicado por Laguna Libros, que reúne notas y cartas escritas en su juventud. Durante su visita presentó dos de sus cortometrajes en la Biblioteca Nacional de Colombia y compartió el origen de sus “palabrarmas”.

import:Noticias/Libros Colombia/Bogotá/cartas nunca enviadas.jpg Flyer de la actividad

Bogotá, 30 de julio de 2025

La poeta, artista visual, cineasta y activista, la chilena Cecilia Vicuña regresó a Bogotá entre el 24 y el 26 de julio para presentar “Cartas nunca enviadas y otros papelitos”, editado por Laguna Libros. El volumen recoge notas y cartas que la autora escribió en su juventud, durante los años que vivió en el centro de la ciudad, mientras encontraba su voz propia.

La primera actividad se realizó el jueves 24 de julio, a las 6:00 p. m., en la Librería NADA, donde Vicuña conversó junto a Juan Diego Pérez —compilador y prologuista del libro— y el investigador Julián Serna.

Al día siguiente, el viernes 25 de julio, a las 4:00 p. m., en el Auditorio Aurelio Arturo de la Biblioteca Nacional de Colombia, se proyectaron dos de sus performances filmados en Bogotá en los años 80: “¿Qué es para usted la poesía?” y “Sol y Dar Y Dad, Una palabra bailada”. Al cierre de la proyección, la autora conversó con Juan Diego Pérez sobre esta faceta de su trabajo y sobre el origen de sus “palabrarmas” —las palabras como armas—, su respuesta poética frente a la mentira.

La visita culminó el sábado 26 de julio, a las 7:00 p. m., en el Auditorio Fabio Lozano, con “La niebla vital Wiraqochan”, un encuentro de poesía, música y conocimiento ancestral protagonizado por Vicuña junto a Ricardo Gallo, Urián Sarmiento y Juan Manuel Toro, concebido como una reflexión sobre la crisis ambiental.

Para Vicuña, su paso por la capital colombiana marcó un punto de inflexión en su trabajo. “Para mí, Bogotá es el lugar donde se despertó la posibilidad de encender esa conciencia milagrosa de lo que vive”, escribe en uno de los fragmentos del libro.